Opinión

Hola, soy un bot pagado por Peña Nieto y Calderón

Soy bot. Computando. Especialistas lo han explicado una y otra vez: un bot es un programa informático diseñado para realizar tareas repetitivas como si se tratara de una persona. Y hay de muchos tipos. Pueden monitorear sitios web, enviar correos masivos, ser chatbots para atención al cliente.  En su parte malvada, son usados para atacar

5 May, 2020
Sí, soy un bot y me pagan miles. Qué digo miles, ¡millones!

Soy bot. Computando.

Especialistas lo han explicado una y otra vez: un bot es un programa informático diseñado para realizar tareas repetitivas como si se tratara de una persona. Y hay de muchos tipos.

Pueden monitorear sitios web, enviar correos masivos, ser chatbots para atención al cliente. 

En su parte malvada, son usados para atacar sitios web o servidores, para buscar vulnerabilidades en empresas o entidades para aprovecharlas, o spam de correo electrónico.

Pero la gente en el gobierno se hace tonta (y además son muy tontos) con respecto a ese tema y acusan que la oposición paga millones de pesos en bots para atacar al gobierno.

Esto publiqué antes: Aplausos sinceros, aplausos para idiotas y serviles.

No tendríamos que hablar de esto, pero se llama bot porque el nombre deriva de la palabra robot. 

¿Pero es verdad que los usan? Parcialmente, y todos los colores partidistas han echado mano de ellos.

En redes sociales, un bot simplemente publica contenido automatizado. Si eres una tienda en línea, ese bot podría mantener al día al público interesado en tus ofertas. Eso está bien.

O, esta la conocen muy bien, para inflar el número de seguidores o procurar incrementar el alcance de tus mensajes. Eso está mal, no es ético, pero hay muchos casos.

¿Han visto cuentas con cientos de miles de seguidores y poca interacción? Qué raro ¿no?

Un ejemplo para entender cómo replican: Si el señor Gómez escribe en un tuit: «Me como mi chopita todos los días». El o los bots responderían o publicarían miles de veces «oh, señor Gómez, qué grande es usted». Nada más.

Dicho fenómeno se vio demasiado en campañas políticas, pero los resultados siempre fueron mediocres

Los tontos que eran oposición pero actúan como oposición, insisten.

Pues que son bots todos los que le tunden a Beatriz Gutiérrez, a la senadora Citlalli, Estefanía Veloz o quien sea. Otra la vez la burra al trigo.

La 4T sí ha formado grupos de replicadores, gente de carne y hueso que acciona conforme a las indicaciones de un coordinador, que podría ser Jesús Ramírez Cuevas desde presidencia o cualquier otro menos a la vista pública.

Confrontan a figuras públicas que metan ruido a la percepción del presidente, insultan y, digamoslo así, procuran «reventar» a sus opositores. Si te enganchas, persisten.

Y digo que procuran, porque a nadie le importa su caldeada participación. Son irrelevantes y poco inteligentes.

Se nota en los hashtags ridículos que impulsan, cero orgánicos, que siempre surgen después de que golpean a funcionarios clave o al propio presidente.

Quienes nos oponemos a López y sus ganapanes hemos participado en señalar situaciones diversas y en ocasiones han reculado.

Hemos impulsado hashtags totalmente orgánicos con habilidad porque no trabajamos para nadie: expresamos lo que nos da la gana, conectamos con las personas genuinamente y listo: diversión garantizada.

Pero el zafio lerdo palurdo y su caterva de pelotilleros lisonjeros dicen que son bots. Y lo peor es que dirigen un país.

La mentira y el engaño tienen fecha de caducidad, pero la falta de sentido del humor de un fanático, ese dura para siempre.