Arte y entretenimiento

Oligopolio mediático: más televisión que nunca, menos competidores

¡Más televisión! Mucha más.

Seis gigantes controlan el 90 % de las cadenas de televisión y los estudios de Hollywood. Es un oligopolio mediático que lo abarca todo.

30 May, 2021
Tenemos más televisión que nunca, pero es un oligopolio mediático.

Más pantallas, mejor internet, pero menos competencia: es un oligopolio mediático.

Los Ángeles, 30 may (EFE News)

¿Recuerdan cómo era la televisión hace unas décadas? Internet aceleró los cambios de la mano de gigantes tecnológicos y hoy tenemos más televisión que nunca, aunque con menos competencia. Seis gigantes controlan el 90 % de las cadenas de televisión y los estudios de Hollywood, el nuevo territorio que las tecnológicas como Apple y Amazon quieren conquistar. Un oligopolio mediático que lo abarca prácticamente todo.

Tras el anuncio de la fusión de Warner con el grupo Discovery y la compra de la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) por parte de Amazon, han surgido otra preocupación: las marcas se están concentrando demasiado en muy pocas manos, algo especialmente espinoso en el mundo mediático.

La adquisición de los estudios MGM, que sigue pendiente de aprobación, llega en un momento en el que los reguladores estadounidenses están investigando a Amazon por supuestas prácticas monopólicas. Y este mismo mes se ha celebrado un juicio por el mismo asunto contra Apple, que acaba de iniciar su andadura en Hollywood gracias a contratos millonarios con Martin Scorsese, Oprah Winfrey y Jennifer Aniston.

En Estados Unidos, representantes de todo el espectro político llevan un tiempo alertando de los peligros de la falta de competencia en el mercado tecnológico que, ahora extiende el problema de un oligopolio en la industria del entretenimiento.

Más televisión. Mucha, mucha más

Para todos nosotros es claro: tenemos la oferta televisiva más grande que hayamos visto jamás. Según un informe del canal FX difundido por el diario The New York Times, el año 2019 cerró con 532 series estrenadas en Estados Unidos. En 2009 los lanzamientos fueron menos de la mitad, un total de 210.

La televisión está experimentado una burbuja inflada por el streaming, que si bien ha conseguido poner freno a la piratería y llamar la atención de Silicon Valley, también ha reducido la pugna entre compañías, cuya revolución comenzó en 2013.

En aquel año, Netflix decidió dejar de ser un contenedor de otros estudios para rodar y estrenar sus dos primeras series originales: “House of Cards” (que se fue a la basura sin Kevin Spacey) y “Orange is the New Black”. ¿Y cómo es ahora? La plataforma cuenta con decenas de ficciones propias en países como Reino Unido, Francia, España, Italia, México o Turquía, donde se ha posicionado como líder en tiempo récord.

Producir, rodar, publicitar y vender directamente al consumidor: ese es el éxito de su modelo, lo que ha llevado a los grandes estudios de cine a fijarse cada vez más en la pequeña pantalla e imitar ese método basado en la concentración.

Choose your fighter

Disney, un titán global

Durante años, Disney compró estudios más pequeños: Lucasfilm (Star Wars), Marvel, Pixar, Miramax. Pero en 2019 completó su crecimiento al engullir a 21st Century Fox, uno de los grandes jugadores de Hollywood, así como a sus marcas asociadas como Searchlight y National Geographic.

La empresa ha conseguido con su plataforma de streaming Disney+ superar en apenas un año los 100 millones de suscriptores, aglutinando en el servicio marcas familiares como Pixar, fenómenos de masas como las series de Marvel y filmes de prestigio como “Nomadland”, ganador del Óscar a la mejor película este año.

Gracias a esas operaciones, Disney también controla en EE.UU. otras dos plataformas, Hulu y la deportiva ESPN, además de la marca Star en Europa, Asia, Oceanía y Latinoamérica.

Warner, Universal y Paramount como uno solo

Para competir con un conglomerado así, el resto no ha tardado en reaccionar y está concentrando sus marcas a velocidad de vértigo.

En 2018, la operadora AT&T compró TimeWarner que, entre otros, incluye a los estudios Warner Bros., HBO y la CNN. Pero tres años después, la operación no fue suficiente y AT&T fusionará esa división con el grupo Discovery, propietario de la marca Eurosport y de los derechos de emisión de los Juegos Olímpicos en Europa.

Surgirá así otro titán mediático parecido al de Comcast, que en 2013 compró las acciones que General Motors poseía de NBCUniversal, una marca que concentra los estudios Universal (Jurassic World, Fast & Furious) la cadena NBC y la plataforma de streaming Peacock.

Por su parte, en 2019 Viacom (MTV, Nickelodeon) unió a la cadena CBS y los estudios Paramount bajo el mismo paraguas.

Amazon y Apple cazando

Con ese panorama, la Metro-Goldwyn-Mayer (MGM) era uno de los pocos estudios que se mantenía libre, aunque su resistencia estaba pasando factura y acumulaba una deuda importante. Apple se interesó primero por la compra, pero la negociación no prosperó. Finalmente Amazon, que ya cuenta con su propio estudio, se llevó el premio con el que aspira a aumentar su poder.

Sony Pictures, que hace una década era un gigante en Hollywood, es ahora un guerrero mediano y acaba de firmar un acuerdo con Netflix para distribuir sus próximos estrenos.

Es el oligopolio mediático acomodándose, dando más televisión que nunca, pero acumulando demasiado en pocas manos.