Opinión

Agile: ¿por qué fallan las transformaciones hacia este modelo?

Agile es un cambio total de paradigma, pero hay que entender sus fallas. Por Mariano González, Agile Coach. Contacto: ingemarianone@yahoo.com. Como se dijo en “Lo ágil y la revolución en el mundo del software”, la transformación hacia Agile, o el modelo ágil, es un cambio total de paradigma: de proyectos hacia productos. Es por esto

8 Jul, 2019
Agile es la tendencia, ¿pero por qué fracasa su implementación?

Agile es un cambio total de paradigma, pero hay que entender sus fallas.

Por Mariano González, Agile Coach. Contacto: ingemarianone@yahoo.com.

Como se dijo en “Lo ágil y la revolución en el mundo del software”, la transformación hacia Agile, o el modelo ágil, es un cambio total de paradigma: de proyectos hacia productos.

Es por esto que no se trata de aprender metodologías y un nuevo flujo de procesos, es un cambio cultural total y ahí es donde la mayoría falla.

¿Cuál es la principal razón de falla en las implementaciones de Agile? Expectativas incorrectas.

Los CTOs, CIOs o hasta CFOs piden a sus directores que paguen lo que sea necesario para implementar “esa cosa de ágil” y así poder ser más rápidos para desarrollar.

Contratan consultoras para que entrenen al personal en “la metodología”, definir granularmente cada proceso en UML, firmados con sangre y grabados en piedra.

Se le pide al consultor que trabaje únicamente con las áreas de tecnología y desarrollo, dejando fuera a las del negocio (quienes patrocinan y usan los productos tecnológicos) pues “están muy ocupados” y “a ellos no les interesa esto”.

El consultor enfrentándose al fracaso de Agile.

El consultor ya detectó que es “uno de esos casos” y que el fracaso es casi inevitable; sin embargo, continúa la transformación, solo para encontrarse las siguientes frases:

“Este modelo parece informal”, “faltan detalles”, “las métricas no son suficientes”, “no nos hace sentido”, “somos un caso especial”, “aquí las cosas funcionan diferentes”, “me faltan procesos importantes”.

Final del cuento: terminan haciendo un proceso híbrido.

Empezamos con la expectativa incorrecta: ágil no es una metodología para gestión de proyectos con la cual los desarrolladores trabajen más rápido: es una filosofía de trabajo que engloba modelos y mejores prácticas para el desarrollo de productos de alta calidad.

Es decir, usando un enfoque iterativo e incremental bajo valores como la transparencia y adaptabilidad, distribuyendo explícitamente las responsabilidades.

Pero también aprovechando las capacidades humanas sin necesidad de definir procesos exhaustivos a través de la colaboración constante con el usuario de negocio, pues para éste es trascendental estar involucrado de principio a fin y así asegurar que se obtiene un producto útil. 

Cuando se emprende un cambio, no se puede mantener apego a lo anterior, a lo que no funcionó. ¡No! Ya no están tus procesos anteriores, ni sus KPIs. Ágil funciona sin ellos, lo que no funciona son los modelos híbridos.

Para migrar exitosamente a Ágil es fundamental obtener dos cambios, en este orden de importancia: cultura y estructura. Si no pudiste cambiar los dos, temo decirte que fue dinero gastado.